Ser intuitívoro: intuir para vivir

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Cuando de alimentación se trata, identificarse es todo un embrollo, puesto que las tendencias están tan seccionadas que aparte de tener que pertenecer a un partido político y a una religión, ahora parece que se tiene que escoger una corriente alimenticia para encajar en algún segmento de comensales, o estás totalmente out de la onda. Dentro de los más sonados están los vegetarianos, los veganos, los crudis, los frugis (sólo frutas), los paleo, los ovolácteos y los pecetarianos, te preguntarás ¿y si me gusta de todo un poco, qué hago? Pues tratar de empatizar con cualquiera de los anteriores, pero seguramente cuando le digas a un vegano que comes quesos o a un paleo que comes arrocito integral se levantarán más de un par de cejas en decepción. Digo, no tiene absolutamente nada de malo pertenecer a una tendencia alimenticia, mientras sea por bienestar, convicción y el mayor bien en general, es más que respetable, pero de pronto nos podemos encontrar con ciertos aires de superioridad por comer de alguna manera u otra, y para quien es primerizo en esto de comer saludablemente, puede ser confuso. Sé que lo fue para mí, pues les cuento que yo he pasado por un poco de todas las etapas, yo empecé alimentándome de Nuggets congelados y maruchans para la cruda, pasando a ovolacto, después vegetarianismo, un crudiveganismo muy, pero muy breve, regresando a la onda ovolacto, y aterrizando en lo que llame por algún tiempo nutritarianismo, es decir, decía que yo comía lo que más me fuera nutrir en el momento presente, pero pues igual, a veces me dan ganas de pecar y pecar bien, y eso llega a levantar más de un par de cejas, más cuando uno se mueve en el medio de la alimentación saludable y el bienestar, ya no podía pedir mis palomitas en el cine a gusto porque si me llegase a ver un seguidor, ahí te encargo. No es que me importe tanto lo que piensen de mí, sino que me importa ser coherente con lo que pienso, digo y hago.

mediterraneo
Es por eso que ahora que he encontrado una nueva manera de auto definirme, lo primero que quiero hacer es compartirlo, para todas aquellas personas que estén en algún lugar entre comer saludable y pecar de vez en cuando, sin remordimientos, sin culpas, sin juicios, ahí es donde entra la intuición como principal consultor en nuestra alimentación, por eso decidí denominarme como un Intuitívoro, o sea, una persona que se alimenta en base a lo que mi intuición dicta. Por supuesto que creo que mi alimentación se debe de basar la mayor parte en alimentos de origen vegetal, ya sean verduras, frutas, granos, semillas y demás, con un espacio de vez en cuando para proteína animal, sobre todo huevo y pescado, un poco de lácteos en forma de queso y yogurt, y carne y pollo muy a la larga, cuando es necesario por cortesía social o de plano hay antojo de un taquito de tripa, sí, me encantan. Por supuesto que apoyo que una alimentación debe de estar lo menos apoyada en alimentos procesados, altamente refinados, plásticos, sintéticos y demás guacarencias, apoyo la noción de consumir productos locales, antes que nada, nacionales lo que se pueda e internacionales cuando sea necesario. Pero también creo que hay espacio para antojos, para portarse mal, pero precisamente dejar de verlo como portarse mal o como pecar, porque eso ya implica una connotación negativa, y la comida está hecha para disfrutarse, saborearse, y compartirse, claro, insisto, todo con medida, bien equilibrado, bien pensado y bajo las posibilidades de cada día. Porque cada día es diferente, y tengo actividades diferentes, y antojos diferentes, cada temporada es diferente, así como cada momento de la vida lo es, y la intuición es experta en guiarnos, no sólo a la hora de lo que debemos comer, sino hacer en general. Es parte de estar en contacto con la esencia de una mismo, de estar en consciencia plena, en paz, en equilibrio, y entender que tenemos días buenos y días malos, que somos luz y oscuridad, y que podemos comer orgánico o chatarra, ni uno ni otro nos hace mejor persona, sólo más conscientes, y por supuesto que una alimentación saludable nos va a ayudar a vibrar alto, pero comer cochinerito de vez en cuando, sin mala vibra, pues nos recuerda a no tomarnos tan en serio las cosas, por eso y por mucho más he decidido ser Intuitívoro e invitarte a ti, que buscas explorar un camino de vida con matices de todo un poco, a que lo intentes también, porque al final de cuentas quien sabe lo que necesitamos es nuestra propia intuición.

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Coach Ozz
Oziel David Farias Bowlin
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